
Las estafas vinculadas a agencias de viajes son cada vez más frecuentes, especialmente en temporadas altas. Conocer cómo operan estos fraudes es clave para evitar pérdidas económicas y malos momentos antes de viajar.

Uno de los métodos más comunes consiste en supuestos agentes o agencias que ofrecen paquetes “todo incluido” a precios anormalmente bajos. Una vez que reciben el pago, desaparecen sin dejar rastro. En muchos casos, el primer contacto se realiza por llamadas telefónicas o mensajes en redes sociales.

Otra modalidad habitual es la clonación de sitios web o perfiles de empresas reconocidas. Los estafadores replican la imagen y el nombre de agencias reales para atraer a las víctimas con promociones llamativas. También existen cobros por gestiones, propiedades o promociones falsas que nunca se concretan, así como reservaciones inexistentes cuyo objetivo principal es obtener datos bancarios o personales.

En algunos casos, tras recibir el dinero, los responsables abandonan oficinas físicas, dejan de responder mensajes o continúan operando únicamente de forma virtual, sin ningún respaldo legal.

Para protegerte, desconfía de precios excesivamente bajos y recuerda que, si una oferta parece demasiado buena para ser real, probablemente no lo sea. Exige siempre comprobantes fiscales, revisa con atención los contratos y las políticas de cancelación, y nunca compartas datos bancarios por canales no oficiales ni realices pagos a cuentas personales. Ante cualquier duda, contacta directamente a los números y sitios oficiales de agencias reconocidas.












